La administrativa de un restaurante abonará 28.500 euros de los que se apoderó

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Albacete ha condenado a una mujer, A.B.A.C., como autora de un delito continuado de falsificación de documento mercantil y de un delito continuado de apropiación indebida  concurriendo al atenuante de la responsabilidad criminal cualificada de dilaciones indebidas a la pena de 21 meses de prisión. La imputada no justificó los 28.534,24 euros de la mercantil P.S.L  de la que era la administrativa sin que hasta la fecha conste que haya reintegrado la referida cantidad. La Sala le ha condenado además a una multa de seis meses con una cuota diaria de seis euros con responsabilidad personal subsidiaria de un día por cada dos cuotas impagadas. (90 días en caso de impago total). Además, la mujer tendrá que indemnizar a la mercantil P.S. L. en 28.534,24 euros y al pago de las costas. Del mismo modo el Tribunal estima oportuno absolver a J.M.S.E., acusado del delito de receptación declarándose de oficio las costas referidas al mismo y se dejan sin efecto las medidas cautelares acordadas.

Hechos probados

En enero del 2007, los acusados J.M.S.E. y A.B.A.C., ambos mayores de edad y sin antecedentes penales conjuntamente con cuatro personas y una mercantil constituyeron la compañía mercantil P.S.L., con una duración indefinida y cuya actividad consistiría en la explotación de un restaurante, según ha tenido acceso a la sentencia diarioAB.com.

Todos los socios pactaron que dos de ellos serían los administradores solidarios de la sociedad, si bien desde el principio fue la acusada A.B.A. C.,la que, según la sentencia de la Sala, «habiéndose ofrecido voluntariamente para ello, asumió de hecho la gestión administrativa y la contabilidad a cuyo fin y con el tácito consentimiento general usaba las claves telemáticas y los talonarios de cheques y pagarés y los demás instrumentos adecuados para el giro empresarial».

De esta forma, la acusada, aprovechándose de esa posición administrativa confeccionó entre los días 16 de abril y 7 de mayo de 2008 y emitió a su favor 21 cheques nominativos y para librar todos ellos imitó la firma de la administradora y los cobró, según la sentencia, «la acusada no ha justificado el destino del total de las cantidades así reintegradas estimándose que se ha apropiado al menos en su propio beneficio de la cantidad de 10.735,50 euros del total de las cantidades reintegradas por medio de los cheques falsificados».

Además, se quedó con dinero depositado en las tres cuentas bancarias que la sociedad tenía abiertas en Caja Castilla-La Mancha, La Caixa y Banco Bilbao VizcayaArgentaría. Transfirió, mediante internet 14.142, 64 euros desde las mencionadas cuentas a la suya.

Entre los días 10 de julio y 22 de septiembre de 2008, realizó trece transferencias de la cuenta de CCM a la suya por un importe total de 8.487.82 euros. Entre los días 16 de enero y 13 de octubre de 2008, realizó nueve transferencias de la cuenta de La Caixa a la suya por un importe total de 4.472,76 euros y las enmascaró con  otras cuentas. Entre los días 23 de junio y 1 de octubre de 2008, realizó tres transferencias de la cuenta de BBVA a la suya por un importe total de 1.182.06 euros y las enmascaró.

Pagó deudas privadas con el dinero social: Entre los días 9 de julio de 2007 y 30 de junio de 2008, pagó con dinero social siete facturas, correspondientes a deudas privativas, con un importe total de 3.656,10 euros.

En resumen, la acusada, dicta dicha sentencia, no ha justificado el destino del total de las cantidades antes indicadas estimándose que «se ha apropiado al menos en su propio beneficio de un total de 28.534,24 euros de la mercantil P.S.L» sin que hasta la fecha conste que haya reintegrado la referida cantidad.

Ese claustro es mío

  • Columna de opinión, Alfonso Tornero

calle del Expolio, Salamanca, opinión, AlbaceteEn la ciudad de Salamanca hay una calle que se llamaba Gibraltar (ese peñón es mío). En dicha calle se encontraba un archivo histórico de papeles, legajos y otras zarandajas relativas a la Guerra Civil (esa memoria histórica es mía).

Los papeles eran de una importancia tal, que sólo los ojos más doctos tenían potestad para contemplarlos o estudiarlos. Los requisitos burocráticos para traspasar el umbral del cerradísimo edificio incluían la posesión de un carnet de investigador de esos que expenden las universidades a los innumerables estudiosos decididos a sumergirse en las fuentes históricas para iluminar quizá los males del presente. Como ustedes intuirán, el archivo mostraba siempre una apariencia de absoluta soledad.

Entonces, alguien dijo desde Cataluña «ese archivo es mío», amparándose en la bandera de un partido político y en un argumento tan incontestable como que los legajos y apechusques habían salido de aquella remota región, expoliados por los poderes dictatoriales y acumulados en Salamanca como trofeo de guerra. Los investigadores franquistas que estudiaban los documentos tenían un objetivo más práctico y específico: saber y controlar quién era quién en las zonas conflictivas; algo absolutamente impensable en nuestra sociedad actual (esos datos privados son míos).

Con toda la carga social, histórica y memorística implícita, se ordenó que el archivo de Salamanca fuera restituido a Cataluña. Mientras la delicada cuestión se dirimía en los tribunales, y los partidos políticos opuestos cumplían con su función de oponerse, el archivo se abrió al público, con lavado de fachada, propaganda, horarios de visita y la
parafernalia habitual de los monumentos más turísticos (ya no hacía falta carnet de investigador). Medidas vanas: los papeles volaron a Cataluña, y la calle Gibraltar fue rebautizada como calle del Expolio.

Mucho tiempo después, unos expertos historiadores del arte se interesaron por un claustro románico situado en una finca de Palamós, instalado allí después de un trayecto de anticuarios, marquesas y ricos herederos. Expertos de la Generalitat lo analizaron y concluyeron que era una obra moderna no sujeta a protección-expolio. Expertos de otras
regiones afirman que el claustro, a pesar de sus parches y remiendos, es una construcción del siglo XII, y no sólo eso, sino que merced a pruebas que Sherlock Holmes consideraría irrefutables, se puede afirmar que fue el claustro de la catedral vieja de Salamanca, la misma cuyas paredes meridionales dan a la calle del Expolio (que hoy se llama otra vez calle Gibraltar, ese peñón es mío).

Permaneceremos atentos al veredicto de tribunales superiores, a las propuestas de pegar o encajar las columnas catalanas en la configuración actual del claustro de la catedral salmantina, a la disputa política por la posesión de los patrimonios de la humanidad que han tenido la fortuna de convertirse en símbolos de las naciones, en vez de la desdicha de haber aparecido en la ubicación (ese solar es mío) de una futura urbanización de Vicálvaro o de un garaje titánico en el centro de Murcia.

¿Reforma de la Administración Pública? Sí, pero cuidado cómo

  • Columna de opinión, por Ángel Tejada*

Desde hace ya algunos años parece que se está criminalizando el gasto público español y se le está haciendo responsable de la crisis que estamos viviendo. Es en este contexto en el que nos planteamos una reforma de la Administración Pública española, con el riesgo de que más allá de una reestructuración, de una reorganización, que es absolutamente necesaria con el fin de eliminar duplicidades entre diferentes niveles de la Administración y ganar en eficiencia, provoquemos un adelgazamiento generalizado del Sector Público. Si el objetivo es la reducción de los servicios públicos justificada por una reducción de los ingresos públicos, yo no estoy de acuerdo. Reducción y mejora de la eficiencia no siempre van unidas.

Déjenme que me explique. De acuerdo con los datos de la Comisión Europea, primavera de 2013, observamos como el nivel de gasto no financiero sobre el PIB de España se ha mantenido muy por debajo de la media de la Unión Europea. Además, esa participación del 43,4% se sitúa muy lejos de la que presentan los países más desarrollados: Dinamarca, Francia y Finlandia superan el 50%,  Alemania el 45% o el Reino Unido el 48,5%. Nos situamos en el pelotón de cola, incluso por detrás de países como la República Checa o Polonia.

El sector público español es relativamente reducido en comparación con nuestros socios de la  Unión Europea. Los países más desarrollados son los que tienen un mayor peso del gasto público y, por el contrario, es en los países menos desarrollados donde el Estado gestiona una menor proporción de su riqueza. Cualquier reforma que lo único que pretenda es minorar la participación del gasto público en el PIB no es acorde con lo que los países más desarrollados están haciendo. No tenemos un problema de tamaño, seguro que si de organización.

Por otra parte, hay que ser conscientes de que ese gasto público hay que mantenerlo con ingresos públicos. En este sentido, antes de afirmar rotundamente que la disminución de ingresos públicos que estamos viviendo debe acompañarse automáticamente con una reducción de gastos, deberíamos reflexionar sobre dos aspectos: en primer lugar, sobre el efecto negativo que está teniendo en los ingresos públicos la retirada tan brutal y sin graduación alguna que hemos hecho del Sector público en la Economía española, que ha lastrado al sector privado. En segundo lugar, sobre si tenemos un sistema impositivo justo y redistributivo, que hace que los ingresos públicos sean los que nos corresponden o podrían ser otros.

Por ejemplo, en los últimos años el balance de Eurostat revela que la mitad de la recaudación europea procede de cotizaciones sociales y otros impuestos al trabajo, aproximadamente un tercio lo aporta el consumo y solo un quinto proviene de las empresas. Además, la maraña de deducciones que contiene el impuesto de sociedades reduce a niveles inferiores al 10% las cantidades que acaban pagando las empresas sobre sus beneficios. Entre los cinco países (Francia, Italia, Malta, Bélgica son los otros cuatro) con tipos teóricos superiores al 30%, España es, con diferencia, la que menos recauda (un 1,9% del PIB en 2011). Y eso sin hablar de economía sumergida, de fraude fiscal, de paraísos fiscales,…. ¿Es este el esquema impositivo que queremos?

Por lo tanto, contextualicemos la situación, definamos nuestro horizonte estratégico y entonces, solo entonces, planteemos la tan solicitada reforma.

*Doctor en Economía. Profesor Titular de Economía Financiera y Contabilidad. Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Albacete

Sentido común contra los riesgos de internet

  • La información que se cuelga en internet es prácticamente imposible de borrarla

  • Algunos empresarios rastrean perfiles en las redes sociales antes de contratar a un candidato

  • El sexting es uno de los peligros a los que se enfrentan los adolescentes

sexting

El sentido común es el mejor aliado para no meter la pata. No sólo en internet o las redes sociales, sino en cualquier aspecto de la vida. Parece obvio que nadie colocaría fotos desnudo en la calle más céntrica de la ciudad, ni pegaría su número de teléfono y dirección en las paredes de una plaza. Pero cuando se trata de la red estas precauciones se reducen y no se tiene en cuenta que internet es la calle más transitada del mundo, y que una vez que una información entra en ella, es prácticamente imposible borrarla y mucho menos controlarla.

Quizás lo más perjudicial cuando se pierde el control sobre lo que se envía es el sexting, el envío de fotografías o mensajes de contenido sexual que se comparten a través del ordenador o ‘smartphones’. Un hecho que se ha vuelto más habitual con la llegada de internet a los teléfonos móviles, y con el que los adolescentes corren más riesgos. De hecho, «hay jóvenes que no ven nada malo en producir o provocar sexting y hay quien no duda en transmitirlo», explica el fundador y director de PantallasAmigas, Jorge Flores, una iniciativa que promociona el uso seguro de las nuevas tecnologías y la responsabilidad digital en la infancia y la adolescencia. Pero así, quien recibe la fotografía puede enviarla a otro, o incluso puede usarse por terceros en casos de ‘sextorsión’ o ‘grooming’. Además, muchos suben sus propias fotos a páginas en las que se vota la mejor imagen o incluso el mejor cuerpo, poniéndose en riesgo a sí mismos.

Aunque los adolescentes no perciben muchos de estos riesgos cuando utilizan internet. «Son los más vulnerables, por su perfil y porque son menos capaces de detectar el hecho de que sus datos pueden ser tratados por terceras personas o incluso en el mercado negro de datos. Además, se mueven mucho en ese ambiente de compartir información, de ser noticia y ser protagonistas, y les lleva a que estén constantemente difundiendo imágenes y datos de su vida, como la dirección de casa o el instituto, con los que son fácilmente localizables», explica Ulises Quesada, inspector de la unidad de delitos tecnológicos de la comisaría de Albacete.

Buscando trabajo

Pero no sólo hay riesgo al compartir imágenes de carácter íntimo en internet. El inspector Ulises Quesada también alerta de la posibilidad de ser descartado en una selección para un puesto de trabajo por la información que se pueda encontrar en la red, algo que los jóvenes no tienen cuenta. «A medio y largo plazo hay que tener en cuenta que hay empresas que se dedican a recoger información en la red y que hacen un currículum cibernético de las personas. No todo el mundo lo hace, pero los empresarios más modernos o relacionados con las nuevas tecnologías tienen en cuenta este tipo de currículum, además del profesional», explica Quesada. El inspector también resalta que millones de personas pueden tener problemas a la hora de encontrar trabajo por estos problemas.

Como cualquier herramienta, internet no es ni bueno ni malo, simplemente depende de cómo se utilice. Por eso, Ulises Requena recomienda algo tan básico como controlar los equipos informáticos de la casa: «Hay que evitar que los menores tengan la sensación de propiedad sobre el ordenador y procurar que sea de uso colectivo», apunta. Para ello, y aunque cueste a las generaciones de padres más antiguas, hay que aprender a usar el ordenador. «Muchos de los hijos piensan “Si mi padre ni se entera, se mete en el ordenador y no ve nada de lo que hay” y tienen sensación de que pueden hacer lo que quieran», detalla Requena.

La receta es clara, tanto como para mayores como para pequeños: discernir qué datos suponen un riesgo para su intimidad, para la normalidad de la vida o de la profesión y hacer un esfuerzo por comprender que sólo se pueden utilizar páginas solventes y de confianza. Dos pasos tan sencillos pueden evitar toda una vida de problemas.

¿Un año sin verano?

Desde que a principios de mes un diario francés anunciara «el año sin verano» mucho se ha hablado al respecto. Se trató de un titular sensacionalista que corrió como la pólvora, cruzó los Pirineos y llamó la atención de medio país.

Hay que partir de la base de que las predicciones estacionales son muy poco fiables. Los modelos de predicción, de los que se sacan las predicciones a uno, dos o hasta quince días, son los mismos que se usan para estas predicciones de varios meses. Ellos trabajan con muchas variables y elaboran numerosos escenarios posibles. De todo ese abanico de posibilidades, algunos apuntaban hacia ese verano más frío de lo habitual, y es lo que tomaron los periodistas franceses como verdad absoluta. Sin embargo, se plantean otras posibilidades como un verano normal, o incluso, más cálido de lo habitual. Las predicciones estacionales los modelos las elaboran teniendo en cuenta la dinámica de la atmósfera durante los 10-30 días previos (dependiendo del modelo), y de ahí se dibujan todos los escenarios que pueden darse. Como durante el mes de mayo en Europa occidental predominaron las temperaturas frescas, varios ensembles (así se llama a cada una de los posibles escenarios que muestra el modelo) apuntaron a un verano también más fresco de lo normal.

En España, AEMET elabora otra predicción estacional y en su caso nos informa de que estará entre los valores normales (aunque aclara la baja fiabilidad de la predicción). Hay incluso otras predicciones para el verano, desarrolladas por otros países, que pronostican un verano más cálido.

En caso de que la predicción acertara y realmente tuviéramos un verano más fresco de lo habitual, seguiría haciendo calor. En nuestra provincia, y prácticamente toda España, a excepción de la cornisa cantábrica, hace mucho calor en verano. Por lo tanto, si las temperaturas medias resultan ser uno o dos grados más bajas de lo habitual seguiríamos teniendo calor y por lo tanto verano. En el caso de Albacete capital, si en vez de tener los habituales 34 grados de máxima de media durante el mes de julio, tuviéramos 32, seguiría haciendo calor, pero sería más llevadero y agradable.

En otras zonas como Francia o el litoral Cantábrico español, si es cierto que si la temperatura baja algo se nota más porque parten de un verano muy breve, y relativamente fresco, pero en nuestro caso, no hay de que preocuparse.

En conclusión, es muy difícil que se cumpla la predicción francesa, pero si se hiciera realidad seguiríamos teniendo verano, eso sí, sería más llevadero.

La chica de ayer

El pasado viernes nos desayunamos la noticia de que el Conservatorio Superior de la región llega a Albacete, concediéndosenos así una de las históricas reivindicaciones en este campo. ¡Qué gran noticia! Nietzsche llegó a afirmar que «la vida sin música es un error». Yo creo que es uno de los mayores placeres de este mundo. Conozco gente a la que no le gusta el deporte, o la televisión, o que es vegetariana porque odia la carne, los hay que no soportan la playa, o que la política les aburre. Hay gente que prefiere no tener mascotas, están los que no quieren viajar en avión, los antitaurinos, los antiantitaurinos. Hay gente a la que no le gusta cocinar, los hay que evitan tener que conducir, también los que prefieren no tener hijos, pero decidme, ¿hay alguien a quien no le guste la música? Todos tenemos nuestra canción preferida, ¿a que la mejor canción de todos los tiempos es La Chica de Ayer, de Nacha Pop?

La música está aquí, y ahí y allí. Está en mi móvil, está en los anuncios publicitarios, está en el eslogan del súper, está en el momento de soplar las velas de tu cumple. Está en la radio, está en la televisión, está en su ipod. Está en el peluche de mi hija y en ese artefacto que tengo instalado en su cuna que le acompaña de la mano al mundo de los sueños. Está en la verbena de mi pueblo y en la Iglesia. Está en la guitarra de mi primo y en mi cabeza esta mañana tonta.

Y está en el cine. Mítica la banda sonora de El Padrino, que a mí me parece simplemente genial. Evocadora la de Memorias de África, que me invita a dejarlo todo y montar un chiringuito en el Serengueti. Sensual la de Nueve Semanas y media, que después ha sido muy mal tratada. Sublime la de La Misión, si, sublime. Seductora la de Esencia de Mujer, en tó los morros le daba un beso a Al Pacino. Pícara la de El Golpe, la escucharía a todas horas y bella la de La vida es bella.

Cómo me gustaría saber hacer música… y además nos amansa.

Frente común contra la privatización de la Justicia y los despidos masivos

  • Los principales sindicatos auguran que la privatización de los Registros Civiles podría eliminar 12.000 empleos

  • Denuncian «una estrategia de asfixia para favorecer a determinados colectivos profesionales como registradores y procuradores»

justicia, tribunales, privatización, jueces, sindicatos, AlbaceteEn la línea emprendida por el Gobierno con los servicios públicos como la Sanidad o la Educación, la reforma de la Justicia no iba a quedar atrás. Por eso, apuntan desde los sindicatos, el ministro del ramo, Alberto Ruíz-Gallardón, «ha decidido atajar los retrasos y el mal funcionamiento de la Administración de Justicia impidiendo a los ciudadanos que accedan a la tutela judicial», detalla el responsable del sector de Justicia Provincial de Comisiones Obreras, Juan Pedro Miranda. Junto a CCOO, CSI-F aboga también por el mantenimiento del carácter de servicio público de la Administración de Justicia y contra la privatización. «Exigimos el respeto a la dignidad de los funcionarios de Justicia, de su trabajo, de su capacidad potencial, formación y experiencia, y de su naturaleza y funciones», explica Francisco García, del sindicato CSI-F Albacete. Ante las reformas ya realizadas y las proyectadas por el Ministerio de Justicia «entendemos que tienen el propósito de privatizar parte del servicio público de la Administración de Justicia», apunta el representante de CCOO.

Primero fueron las tasas judiciales. Medida que ha provocado una disminución cercana al 20% de asuntos civiles y contencioso-administrativos en los Juzgados y Tribunales del país, pasando de 278.943 asuntos registrados en el primer trimestre del año 2012 a 223.464 registrados en el mismo periodo de este año, según datos del Consejo General del Poder Judicial. «En un solo trimestre, alrededor de 55.000 ciudadanos han sido disuadidos por Gallardón y han dejado de acudir a los tribunales de justicia, en la mayoría de los casos, por no poder hacer frente a las tasas», explica Juan Pedro Miranda. Aún así la Sala Cuarta del Tribunal Supremo ha tomado la decisión de no exigir a los trabajadores, beneficiarios de la Seguridad Social, funcionarios o personal estatutario, el pago de tasas para la tramitación de los recursos de suplicación o de casación ante la jurisdicción social. «Decisión que viene a reconocer el esfuerzo de la Plataforma Justicia para todos en su denuncia del proyecto elaborado por el ministro de Justicia», apunta el representante de CCOO. En demanda de la supresión de tasas, recuerda, se recabaron 250.000 firmas, el Tribunal Supremo hizo suya la petición y se está a la espera de la declaración de inconstitucionalidad.

Registros Civiles

Las actuaciones en los Registros Civiles tampoco están exentas de protesta. De unos servicios públicos que eran gratuitos y estaban desempeñados por personal funcionario de la Administración de Justicia, han pasado a tener que ser costeados por el ciudadano. Además, dos reformas en el seno de la Jurisdicción Contecioso-Administrativa y Voluntaria prevén retirar competencias a los tribunales encargados de tales funciones. Así, la reforma de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa prevé la creación de Comisiones Independientes para resolver los recursos administrativos de alzada y reposición, con el fin de evitar que lleguen a los juzgados y tribunales. Del mismo modo sucede con la reforma de la Ley de Jurisdicción Voluntaria, que traspasa a notarios y registradores de la Propiedad y Mercantiles competencias hasta ahora judiciales. Francisco García, de CSIF, denuncia «la estrategia de asfixia de medios que se está practicando con el objetivo claro de justificar la posterior privatización en favor de determinados colectivos profesionales (registradores, procuradores, etc)».

Para CCOO, además de saciar el «desaforado afán privatizador del Gobierno», las reformas planteadas ocultan además un plan de reordenación de recursos humanos que puede provocar el despido masivo de personal interino (unos 12.000 en la actualidad), y la movilidad geográfica forzosa de miles de funcionarios que trabajan en los Registros Civiles, en las sedes de los partidos judiciales o en los Juzgados de Paz que se pretenden suprimir con la nueva Ley de Demarcación y Planta Judicial. En la provincia de Albacete son 450 las plazas ocupadas por los funcionarios de la Administración de Justicia.

Frente común 

Ante lo que denuncian está siendo una «actitud prepotente del Ministerio para imponer su reforma», las organizaciones sindicales apuestan por la unidad de fuerzas. «Todos, incluidos jueces, fiscales y ciudadanos debemos crear un frente común por la defensa del Servicio Público de la Justicia y del empleo», señala Francisco García. Recuerda que en algunas Comunidades ya se plantean nuevos recortes salariales, recortes de plantilla y menoscabo a los derechos laborales. Frente a lo que parece un camino sin retorno liderado por el Gobierno, desean que la Administración de Justicia sea una prioridad para el poder político, permitiendo al Poder Judicial cumplir con su función constitucional sin injerencias.